Experiencia profesional, ventaja al realizar un MBA

Experiencia profesional, una ventaja al realizar un MBA

Aunque es posible acceder a un MBA tras acabar los estudios universitarios, ya sea diplomatura, licenciatura o grado, esta no es la situación más habitual. La mayoría de alumnos que participan en un Master en Dirección de Empresas cuentan con experiencia profesional. De hecho, hay Escuelas de Negocio que exigen dicha experiencia como requisito de acceso. Y esta condición supone una enorme ventaja para estos estudiantes, tal y como veremos en este artículo.

Para que te hagas una idea y de acuerdo a las estadísticas sobre el perfil del aspirante al MBA de la Cámara de Valladolid, alrededor del 80% de los alumnos cuentan con más de 2 años de trayectoria profesional en el ámbito de la gestión empresarial y el 42% se corresponden con directivos y cuadros medios.

Pero, ¿hasta qué punto es importante contar con experiencia profesional a la hora de realizar un MBA? Te lo contamos.

¿Por qué es relevante tener experiencia laboral para cursar un MBA?

Un MBA es un programa académico de alto nivel destinado a obtener y potenciar las competencias, destrezas y aptitudes de gestión empresarial de los participantes. Inevitablemente, no es lo mismo perfeccionar habilidades para avanzar en la carrera profesional que adquirirlas desde cero.

Es por ello que contar con desarrollo y experiencia práctica previa en un entorno de trabajo real constituye una sólida base para el aprendizaje futuro. Veamos los principales motivos.

Aumenta las posibilidades de acceso

Los programas MBA impartidos por instituciones de prestigio cuentan con plazas limitadas y se esfuerzan por llevar a cabo una selección de alumnos con potencial de ascenso en sus carreras. El hecho de disponer de un perfil de alumno experimentado en el aula, que ya posee cierta madurez y responsabilidad laboral, permite ofrecer una experiencia educativa más amplia y completa a los participantes, garantizando así una oferta formativa de excelencia.

Por este motivo, la trayectoria profesional previa se señala, generalmente, como un requisito de acceso previo al master. Contar con esta experiencia va a aumentar las posibilidades de que un aspirante sea aceptado en el programa, situándose por encima de otros posibles candidatos.

Experiencia profesional para cursar un MBA

El aprendizaje se optimiza

Cursar un MBA contando con una experiencia laboral previa permite al alumno exprimir al máximo la formación, ya que va a poder relacionar conceptos teóricos y prácticos con escenarios reales.

Un profesional que ya ha observado y experimentado de primera mano las demandas que tiene una empresa actual siempre va a estar más preparado para comprender y adquirir nuevos conceptos, intercambiar impresiones y aprender a través del debate con sus compañeros y profesores frente a otro que carece de esa trayectoria.

Es esta combinación de teoría empresarial y experiencia del mundo real lo que hace que el aprendizaje de master resulte tan valioso y diferente respecto a la formación que se ofrece en etapas universitarias, más centradas en brindar conocimientos teóricos básicos para acceder al mundo laboral.

En definitiva, gracias a la experiencia profesional previa, al participante le resultará más fácil conectar teoría con práctica al haber estado involucrado profesionalmente en ese entorno y el enfoque que podrá obtener será mucho más enriquecedor, mejorando sus resultados.

Metas definidas

Cuando un alumno decide inscribirse en un programa formativo como un MBA, es probable que todavía no tenga una idea definida de la orientación que quiere darle a su carrera.

Es frecuente que un recién graduado comience a trabajar en un área concreta de la gestión empresarial y, con el tiempo, descubra que la realidad de la función no se ajusta a sus expectativas. Esos primeros meses y años de experiencia en el “campo de batalla” brindan lecciones cruciales y ayudan a reorientar la carrera hacia metas profesionales diferentes.

En otras palabras, la trayectoria profesional dota al aspirante de mayor claridad sobre los objetivos laborales, al comprender diferentes roles e industrias. Por tanto, es capaz de reconocer la necesidad de conocimientos y habilidades adicionales para avanzar en su carrera. Esto permite tomar decisiones informadas y enfrentarse al MBA no solo con conocimientos más consolidados, sino con mayor convicción y motivación.

Mayor estabilidad financiera

Un último aspecto a tener en cuenta a la hora de valorar la experiencia como un punto positivo antes de acceder a un MBA es el hecho de que esa etapa laboral previa también va a proporcionar capital con el que, posteriormente, financiar el master.

Recordemos que los programas de posgrado especializados en administración de empresas conllevan un coste elevado. El precio de un MBA en España es variable en función del tipo de postgrados y masters (presencial, online o híbrido) y de la institución académica que lo imparta.

Para que te hagas una idea, los más económicos se sitúan en torno a los 4.000 – 8.000 euros (como es el caso del MBA de la Cámara de Valladolid con un importe de 7.920 euros) y los más costosos pueden llegar a brincar de los 100.000 euros.

Acumular experiencia laboral previa significa que se ha podido obtener una estabilidad financiera adecuada para costear los gastos asociados a la matrícula del MBA.

Aprovechar las acciones de networking

Tejer redes resulta esencial para impulsar una carrera en el ámbito de la dirección empresarial y esto es quizá algo que no se termina de comprender hasta que un profesional se sumerge por completo en el mundo laboral.

Un MBA no solo es un título, sino que representa una oportunidad para rodearse de un amplio abanico de profesionales del mundo de la empresa con los que crecer de la mano a través del intercambio de experiencias entre participantes y docentes.

Este potencial de networking que ofrece un master no siempre es apreciado por los alumnos que carecen de práctica laboral porque, sencillamente, todavía no han tenido la ocasión de comprobar en carnes propias la importancia que tiene establecer estas redes de contactos para colaborar y crecer.

¿Qué tipo de experiencia profesional necesitan los estudiantes para estudiar un MBA?

La diversidad es un aspecto que los programas de este tipo se esfuerzan en cuidar con el objetivo de enriquecer las visiones y la experiencia de aprendizaje del alumnado. Por ello, en un MBA tienen cabida multitud de perfiles, desde directivos y gerentes, hasta empresarios, titulados universitarios y emprendedores.

Respecto a las disciplinas de origen de los alumnos que cursan un Master en Administración de Empresas son muy diversas e incluyen campos como humanidades, ciencias, tecnología, ingeniería, atención médica, medios de comunicación u organizaciones sin ánimo de lucro, entre otros. De todo ese conjunto, un segmento que se ha convertido en el perfil más demandado es el de un ingeniero con un MBA a la hora de participar en procesos de selección.

En cuanto a cuánta experiencia laboral es ideal para estudiar un MBA, no hay una respuesta exacta. Tanto los requisitos de acceso concretos como el peso que se le da a la experiencia laboral pueden variar entre instituciones formativas. Sin embargo, las Escuelas de Negocio más prestigiosas priorizan estudiantes con un mínimo de dos años de experiencia en el campo correspondiente.

Por ello, a la hora de superar el proceso de selección, los estudiantes que poseen de 2 a 5 años de experiencia tienen más probabilidades de ser admitidos. Dicho esto, estar dentro o fuera de ese rango no garantiza el éxito o el fracaso de una solicitud de acceso a un MBA.

En última instancia, lo que importa no es la disciplina de la que procede el alumno o la práctica laboral en sí que acumula, sino los rasgos y las habilidades imprescindibles de líder empresarial que toda esa experiencia le ha enseñado: capacidad de innovación, comunicación, trabajo en equipo, liderazgo, creatividad y pensamiento estratégico.

¿Se puede estudiar un programa MBA sin experiencia laboral?

Si bien la experiencia laboral puede resultar beneficiosa para el estudiante, no es un requisito absoluto para todos los programas MBA, como es el caso del impartido por la Cámara. Esta institución académica contempla, además de la carrera profesional, otra serie de criterios como la formación y una entrevista personal con el aspirante.

Tal y como señala el proceso de admisión, los solicitantes deben, al menos, cumplir alguno de los requisitos señalados, siendo uno de ellos poseer una titulación universitaria equivalente a Licenciado, Graduado o Diplomado. Por tanto, sí se puede estudiar un MBA para mejorar tu vida profesional, aunque se tenga escasa experiencia laboral pero a lo mejor se demuestra y valora el potencial para desarrollar habilidades de gestión con lo cual no se vería afectado el proceso de aprendizaje.

Si estás pensando en ampliar tus horizontes profesionales cursando un MBA, te recomendamos investigar las opciones disponibles a tu alcance y revisar los criterios de admisión para comprobar si te ajustas a ellos. Puedes comenzar por el Executive MBA de la Escuela de Negocios de Valladolid, un programa diseñado por la Cámara de Comercio para dar el giro profesional a tu carrera que estás buscando.